Al Dia:
La muchacha de la Guaira

LITERATURA
‘La muchacha de la Guaira’ por dentro
Juan Eduardo Thomas
Santo Domingo

Publicado por Listín Diario


“Nosotros hemos querido que no pase lo mismo con Bosch”, dice Luis Bocaz, profesor de la Universidad Austral de Chile (UACh), al referirse al olvido que suelen tener los pueblos latinoamericanos en cuanto al paso por el exilio de renombradas figuras de la literatura.

Es por esta razón que al cumplirse el centenario del nacimiento de Juan Bosch, la UACh y la Fundación Juan Bosch lograron que la municipalidad que rige la zona de Molinos Niebla cambiara el nombre de una escuela importante de la localidad y, en su lugar, se denominara con el del expresidente dominicano.

El cuento (I)
El primer oficial tuvo razón al pensar que un asunto de tal naturaleza debía ser comunicado al capitán, pero el capitán no la tuvo cuando dijo las estúpidas palabras con que más o menos dejó cerrado el episodio. Esas palabras no tenían sentido. Veamos los hechos tal como se produjeron, y eso nos permitirá apreciar el caso en todos sus aspectos.

El cuento (II)
Cuando el joven se sentaba, el mayor estaba preguntando: —¿Americano? Con lo cual en realidad quería saber si Hans Sandhurst era estadounidense.

—No, noruego, aunque casi tan latino como ustedes —respondió. Hubo cierto cambio de frases, con más propiedad, de cumpli mientos entre él y los dos hombres. Pero la joven parecía no haberse enterado de que ahora había dos extraños sentados a la mesa.

Seguía recostada en el brazo, y de pronto, como si hubiera estado acostum brada a hacerlo desde hacía años, besó con exquisita suavidad el brazo del oficial.

El profesor chileno
Nuestro entrevistado dijo no haber conocido personalmente al profesor Bosch, y que los testigos de aquella época han ido desapareciendo.

Sin embargo, le queda algo muy presente en memoria. Algo que le contó José Miguel Varas, cuentista chileno, quien le confesó que estaba muy joven y que asistía a una tertulia donde asistían personalidades importantes. Dentro de esas personalidades estaba Bosch.

“El recuento mío es de un hombre silencioso, no tuve mucho contacto con él, pero era callado, más bien parco en palabra”, le confió su amigo.

Es en su estadía, forzada por el exilio en Los Molinos de Niebla, donde Bosch firma un cuento que al propio Bocaz le fascina.

“A mí lo que me atrae de ese cuento es que es muy importante por muchas razones, es ese trabajo de cada palabra, donde por debajo va la verdad. Creo que “La Muchacha de la Guaira” no ha sido mirada desde una perspectiva que es bastante interesante”, asegura Bocaz.

De forma específica, Bocaz disfruta la descripción de la niña en el bar. Lo que más le gusta es cuando ya se establece la relación de la niña con ese noruego. “Es una relación como con rasgos amorosos”, comenta.

“Nunca está dicho lo que ella es, es posible que efectivamente sea comercio sexual, pero nunca lo dice, además todo el acercamiento al hombre es de afecto, de profundo afecto humano, no se interpretan como comercio sexual”, dice disfrutando cada palabra.

El cuento (III)


—La función del hombre, ¿cuál es? Eso es lo que no has podido explicarme. Te has perdido en un bosque de palabras, pero has eludi do responder —dijo de pronto, dirigiéndose al mayor.

Hans observó que, al hablar, la mirada de ese joven relampaguea ba; y observó cuán pacientemente el otro, el mayor, parecía salir de un profundo sueño mientras daba vueltas a su vaso de whisky con soda. Empezó a hablar.

—Perdone, señor... ¿Cómo dijo? Ah, sí, Trodheim; no, Sand hurst, señor Sandhurst.

Mi amigo está interesado en algunas cosas que tal vez le aburran a usted. Lamento mucho que la escasez de mesas, en este hórrido lugar, le obligue a oír cosas abstractas. Pero es el caso...

La vida en una mesa


Es por eso que la tragedia final de ese relato es desoladora, afirma nuestro entrevistado.

Además, la discusión de carácter abstracto que se produce entre dos tipos dentro del relato, le brinda ciertos toques de genialidad.

Y esta genialidad llega con encerrar una discusión abstracta, sobre el sentido de la vida, y llevarla a una mesa de un bar, “sacarla de la academia” y que esto tengo un efecto tan grande sobre esta muchacha. “Hay tanta cosa ahí”, afirma Bocaz.

“El desenlace es terrible, cuando el noruego va a explicarle al capitán que hubo este suicidio, el capitán le dijo ‘si la gente de acá no son capaces de la abstracción’. ¡Decir todo eso en un cuento!”, culminó Bocaz.

 

El cuento (IV y final)


—No veo razón para preocuparse, Sandhurst. Y en cuanto al móvil del suicidio entiendo que no fueron las palabras de aquel hombre lo que la trastornaron.

Seguramente había otros motivos que us ted desconoce. Para su buen gobierno debo decirle que las gentes de estos pueblos mestizos no tienen tan alta sensibilidad ante las ideas como nosotros. Vaya a hacerse cargo de su trabajo.

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LA ESCUELA CHILENA CON EL NOMBRE DE BOSCH


En la escuela de Molinos de Niebla se hizo un acto oficial para señalizarla con el nuevo nombre que tuvo un carácter muy solemne y allí, en presencia del embajador dominicano Pablo Maríñez se cantó el Himno Nacional dominicano por los niños y niñas de la escuela básica.

Además, en ese momento se informaron las bases de un concurso de cuentos que sería realizado en la zona dedicado a estudiantes”, explicó Bocaz.

“De modo que el nombre de Bosch comienza, sino a ser rescatado por lo menos de un reconocimiento mucho más socializado, porque había un cierto olvido sobre su paso por esta zona”, dice Bocaz.

 
2011 Fundación Juan Bosch

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