Discurso de Angel Villarini, Haití

 

Discurso pronunciado por Angel Villarini Jusino, presidente de la OFDP, internacional, en el acto de clausura del Diplomado "Desarrollo del Pensamiento y Constructivismo". 18 de diciembre del 2011.

Autoridades civiles, religiosas y educativas, compañeros/as de instituciones que participan de este proyecto, buenas tardes a todos.

Nos complace de sobre manera tener la oportunidad de clausurar este acto con unas breves palabras que nos indiquen el camino recorrido y el que nos falta por recorrer. Antes que nada quiero excusar al doctor Plácido Gómez, director del Proyecto para el Desarrollo de Destrezas dePensamiento, de la Universidad de Puerto Rico, uno de los auspiciadores de este proyecto, que a pesar de su interés no puede acompañarnos en esta tarde.

La Organización para el Desarrollo del Pensamiento –OFDP- surgió hace más de 20 años para apoyar los esfuerzos de reforma educativa que se llevan a cabo en nuestros países, orientados al desarrollo humano integral, y de ese modo contribuir a la transformación de la sociedad en una más justa, democrática y solidaria.

Seguidores de la agenda que nos legara Eugenio María de Hostos, entendemos que la sociedad solo puede ser transformada como resultado del desarrollo de la conciencia que alcancen nuestros pueblos. La base para el desarrollo de esa conciencia del pueblo es la escuela; somos los educadores. La formación de los profesores en una nueva cultura educativa es la condición de posibilidad de que pueda haber verdadera reforma educativa. Como hemos insistido no puede haber reforma educativa sin maestros reformados y reformistas.

Esta nueva cultura educativa parte del supuesto de que nosotros los maestros somos el sistema educativo. Que la calidad de la educación en un país depende de lo que hacemos los maestros en las aulas. Ese el verdadero sistema educativo que viven nuestros estudiantes día a día y por lo tanto si el maestro no se convierte en un constructor de un nuevo sistemas educativos no habrá reforma educativa. Bajo esa premisa trabaja la OFDP en la formación de los docentes y esa formación está orientada por una filosofía humanista y liberadora del desarrollo humano integral a la cual se han referido ya mis compañeros. Esa formación humana integral la entendemos como el desarrollo de competencias humanas generales, competencias que no son otra cosa que dimensiones del desarrollo humano, que son forma de conciencia, que son manera en que el ser humano se relaciona con su realidad, entendiéndola, apreciándola y transformándola para elevarla a niveles superiores de desarrollo.

La competencia humana fundamental para promover este desarrollo integral es la del pensamiento sistemático, creativo crítico. Sólo si aprendemos a pensar en forma sistemática, creativa y crítica podemos los seres humanos entender, apreciar y transformar la realidad, nosotros mismos incluidos.

En el marco de estas ideas y respondiendo a la petición que nos hicieron grupos de educadores haitianos, y en colaboración con la Fundación Juan Bosch, la Universidad de Puerto Rico y la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la OFDP inició este proyecto que hemos llamado de “refundación de la escuela haitiana”.

El proyecto tiene tres propósitos generales a las que responden las tres fases del mismo. Es importante entender estos propósitos para que podamos comprender el verdadero significado de este diplomado.

Nuestro primer propósito es promover la formación del liderato educativo haitiano, que desde las bases de las mismas escuelas fomente la transformación educativa. Nadie puede transformar la educación haitiana sino los propios profesores y profesoras haitianos. El apoyo exterior solo puede ser eso: apoyo. Pero la tarea fundamental le corresponde a los educadores haitianos y para eso tienen que formarse como líderes educativos. Líder significa para nosotros ser ejemplo práctico, vivo de los cambios que aspiramos a llevar a cabo. Es para eso que un grupo de 120 educadores completa hoy este diplomado; pero el diplomado no los hace líderes, eso es solo una condición necesaria pero no suficiente. Al diplomado seguirá en los próximos meses una serie de talleres, de visitas a las aulas de estos profesores de modo que ellos puedan demostrar en la práctica las capacidades que ellos han desarrollado. Sólo así podrán ser considerados verdaderos líderes educativos. Estos líderes educativos serán la semilla para la formación de otros cientos de docentes en las diferentes regiones del país. De modo que la transformación de la educación sea por los haitianos, para los haitianos, de los haitianos.

En segundo lugar el proyecto contempla la transformación de las cinco escuelas que participan en este proyecto en Centros de Desarrollo Humano Integral, basado en competencias y para el desarrollo del pensamiento sistemático, creativo y transformador. Estas escuelas serán los modelos, los ejemplos que presentaremos al país de que la educación se puede transformar.

La transformación de estas escuelas implicael rediseño del currículum para que deje de ser un currículum de transmisión de información y se convierta en un programa de formación humana integral. Implica también el desarrollo de programas innovadores que responden a necesidades de esta región, como son un programa para el aprendizaje del español como segunda lengua, el desarrollo de un programa de tecnología de la información y el desarrollo de un programa en ciencias y matemáticas, para la protección del ambiente, la salud y el desarrollo de una economía sostenible.

Implica también la transformación de la convivencia en las escuelas, para convertirlas en comunidades democráticas, solidarias y respetuosas de la autonomía y de las diferencias de las personas. Finalmente, significa el equipar a las escuelas con materiales y recursos tecnológicos como los que requiere la pedagogía constructivista que vamos a implantar.

Nuestro tercer propósito es hacer de la escuela un motor de la reconstrucción social. Las escuelas transformadas en centros de desarrollo humano deben ser la base para el estudio de los problemas sociales, ambientales, culturales y políticos que enfrentan las comunidades. A partir de estos estudiospodrán proponer planes alternativos que atiendan estos problemas y formar los recursos que estén al frente el diagnóstico de los problemas y del desarrollo y ejecución de los planes. La escuela se convierte así en un centro de cambio social cuyo currículo se integra a las necesidades de la comunidad para transformarla, elevarla a mayores niveles de desarrollo.

Como ustedes verán, se trata de un proyecto ambicioso que hasta ahora hemos logrado iniciar y sostener gracias a la dedicación de un pequeño grupo de personas que gratuitamente han ofrecido sus servicios y de un grupo de instituciones que han brindado su colaboración económica. A todos les estamos inmensamente agradecidos por el triunfo que representa este primer paso de nuestro proyecto, en especial queremos destacar la labor del profesor Luís Medrano. Ha sido el profesor de todos los cursos, dándonos apoyo a todos los profesores que hemos participado en el mismo, y ha asumido con un cuidado, como hace un padre con un niño, el desarrollo de este proyecto. A través de Luis Medrano agradecemos el esfuerzo y el apoyo más importante que hemos tenido de una institución que es la Fundación Juan Bosch.

Ahora y en los próximos años, para llevar a cabo las próximas etapas de transformación de las escuelas y transformación social, el proyecto demanda mayores recursos y de apoyos institucionales y económicos que garanticen su continuidad y sostenibilidad. Es necesario contar con el apoyo y colaboración del Ministerio de Educación de Haití y del Estado haitiano en general. Es necesario contar y colaborar con las ONGs de Haití que también desarrollan un trabajo similar al nuestro. Es importante atraer al sector privado para que invierta en este proyecto que ha garantizado, a través de la práctica que puede ser efectivo. Es necesario también coordinar y obtener la colaboración del Ministerio de Educación de la República Dominicana y del Estado dominicano en general, desde luego también esperamos seguir contando con el apoyo de la Universidad de Puerto Rico, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y de la Fundación Juan Bosch.

Por último con la legitimidad que nos hemos ganado con esta etapa que hoy concluimos -porque no creemos que exista en todo el país de Haití, una organización como la que ya tenemos aquí- vamos a buscar apoyo de los organismos internacionales.

Ha sido una jornada muy difícil, sobre todo para aquellos de nosotros, que, aunque tenemos nuestros orígenes en ambiente de pobreza como los que vive Haití, disfrutamos actualmente de un nivel de vida muy cómoda. A pesar de ello, de lo difícil que resulta hacer estos trabajos, lo hacemos por un lado convencido de que estamos haciendo lo justo y por otro lado, por la energía que nos brinda, el entusiasmo, el aprovechamiento de los profesores haitianos con los que hemos trabajado durante los pasados meses. Ellos han hecho suya esta agenda y le han dado como queda demostrado en la ceremonia de hoy su propio carácter particular.

Más allá de ese certificado que les hemos entregado hoy, quiero decirles, como forma de evaluar lo que ha sido su aprendizaje, que lo que ustedes han logrado en tan pocos meses es igual o quizás mucho mejor de lo que hemos logrado en otros países. Por eso les felicito ustedes han demostrado el potencial extraordinario, la riqueza humana que ustedes encierran como pueblo. Hay que romper las cadenas para dar rienda suelta a esa capacidad de trabajo y de creación que tiene el pueblo haitiano. A eso nos encaminamos. Muchas gracias.

 

 
2011 Fundación Juan Bosch

Calle Paseo de los Locutores. No.43. Ens. Evaristo Morales. Santo Domingo, R. D. Tel.: 809-472-1920 / 809-472-1921 Fax.:809-549-6808, Si tienes Puedes llamar directamente haciendo Click Aqui